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¿Qué es una factura de abono y cuándo se utiliza?

Desde la entrada en vigor de la última revisión del Reglamento de Facturación (Real Decreto 1619/2012), la factura de abono también se ha pasado a conocer como factura rectificativa. Este tipo de factura sirve para un propósito específico: rectificar errores que se cometieron en una factura anterior para presentar toda la información de manera clara y transparente ante la Agencia Tributaria.

Factura de abono
A la hora de hacer una factura de abono no es necesario seguir un modelo específico, pero lo más importante es hacer referencia a la factura original (imagen @ Pexels).

La factura de abono corrige a una factura ordinaria y se usa para rectificar diferentes tipos de errores como:

  • Cuando el precio que se establece no es el correcto.
  • Cuando no se aplicó el descuento correspondiente.
  • Cuando se devuelve un producto.
  • Cuando no se usó el tipo de IVA según el tipo de producto o servicio implicado en la transacción comercial.
  • Cuando en la factura previa no aparecía el tipo de IRPF correspondiente.

Según el caso, la factura de abono o rectificativa puede ser positiva o negativa. Por ejemplo, en el caso de que se emita este tipo de factura para justificar la devolución de un producto, la factura de abono será negativa.

A la hora de hacer una factura de abono no es necesario seguir un modelo específico, pero lo más importante es hacer referencia a la factura original que se está rectificando con su número de referencia.

Ahora bien, como se trata de una factura nueva, su numeración no puede ser la misma que la de la factura original. El Reglamento de Facturación no obliga especificar las causas que originan la creación de esta factura. Además, hay que tener en cuenta que una vez que se redacte la factura de abono la factura original quedará anulada por este documento nuevo.

Otros datos que hay que tener en cuenta a la hora de crear una factura de abono son:

  • El tipo impositivo correspondiente.
  • La cuota repercutida (sin IVA).

Uso de la factura de abono para recuperar el IVA

Entre los errores que puede subsanar una factura de abono o rectificativa se encuentra la recuperación del IVA en caso de facturas que no se hayan pagado. Si se va a hacer una factura de este tipo con este objetivo, hay que tener en cuenta que:

  • El total de esta factura tiene que ser igual a todo el impuesto que se va a recuperar (con signo negativo).
  • La base imponible tiene ser igual a 0.
  • El IVA repercutido tiene que ser el mismo que el total del impuesto recuperable (con signo negativo).

Al pedir la anulación del IVA por una factura anterior se puede comenzar diciendo que esta factura se basa en el Artículo 80 de la Ley de I.V.A. vigente. Pero hay que recordar que esta legislación únicamente permite la recuperación del impuesto devengado si ha transcurrido un año en el caso de las empresas o seis meses en el caso de pymes y autónomos. También, para que Hacienda ofrezca la recuperación del IVA devengado hay que demostrar que se trató de cobrar la factura original. A este respecto, el Real Decreto 828/2013 de 25 de octubre establece que:

    • Es necesario constatar el envío de la factura al destinatario.
    • Hay 30 días de plazo desde que se emite la factura de abono para notificarlo a la Agencia Tributaria.
    • Se debe emitir la factura durante los tres meses siguientes a la finalización del plazo señalado de un año o seis meses en el caso de pymes y autónomos.
    • Se deben señalar todas las observaciones contables obligatorias.
    • Es necesario interponer un requerimiento notarial o una reclamación judicial al deudor.

Asimismo, la normativa vigente indica que desde el 1 de enero de 2014 se debe comunicar de manera electrónica la modificación de la base imponible a la baja realizada mediante la factura de abono enviando el formulario correspondiente que se encuentra en la página oficial de la AEAT.

Otros tipos de factura

  • Factura simplificada

Desde el 2013 y según el Reglamento de facturación, este tipo de factura se usa en ciertos sectores cuando la cifra no supera los 400 euros con el IVA incluido (aunque también se puede usar en transacciones de hasta 3.000 euros). El uso de la factura simplificada está dirigido principalmente a Pymes y autónomos.

  • Factura electrónica

La normativa vigente señala que desde el 2015 todos los proveedores de la Administración Pública y las empresas grandes deben usar la factura electrónica. También la usan otro tipo de compañías ya que ahorran tiempo y son muy sencillas de archivar.

  • Factura recapitulativa

Si durante un mes natural una empresa factura en varias ocasiones a un mismo cliente, se puede usar una única factura recapitulativa en vez de varias facturas ordinarias.

  • Factura proforma

Es un tipo de factura sin valor contable (no tiene sello, firma ni numeración) y se usa para ofrecer información sobre los servicios y/o productos con su precio correspondiente.

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