17. Abr 2019 |

¿Qué es una factura simplificada?

Aunque no lo creas, probablemente todos los días recibes una o varias facturas simplificadas. Desde que se aprobó el Reglamento de Facturación (Real Decreto 1619/2012), a partir del 1 de enero de 2013 se comenzó a usar la factura simplificada en vez del típico ticket.

Factura simplificada
La factura simplificada únicamente se usa hasta ciertas cantidades de dinero y en sectores específicos (imagen @ Pexels).

Este justificante de transacción comercial no se utiliza verdaderamente como una factura (ya que en una factura ordinaria aparecen más datos) pero se puede usar en operaciones de compraventa de servicios y o productos cuando las cantidades no superen los 400 euros (IVA incluido). También es posible recibir una factura simplificada si el importe no supera los 3,000 euros y está relacionado con las siguientes transacciones:

  • Estacionamiento de vehículos.
  • Servicios de hostelería y restauración (restaurantes, bares, cafeterías, etc.).
  • Ventas o servicios a domicilio.
  • Transportes de personas y sus equipajes.
  • Uso de autopistas de peaje.
  • Alquiler de películas.
  • Ventas al por menor.
  • Uso de instalaciones deportivas.
  • Revelado de fotografías y estudios fotográficos.
  • Ventas o servicios en ambulancia.
  • Servicios de tintorería y lavandería.
  • Peluquerías e institutos de belleza.

Modelo de factura simplificada

En este tipo de factura deben aparecer los siguientes datos:

  • Número de factura.
  • Fecha de emisión.
  • CIF o NIF de la persona o empresa que emite la factura.
  • Nombre y apellidos o razón social del emisor.
  • Descripción de los bienes y servicios de la transacción comercial.
  • Tipo impositivo de IVA.
  • Importe total a pagar.

Esta es la información imprescindible que debe aparecer en una factura simplificada. Pero si el cliente no es un particular sino que es un autónomo o una empresa, si se solicita también se puede incluir el nombre, apellidos, NIF, domicilio y la retención del IRPF o cuota tributaria.

¿Es lo mismo una factura simplificada que una factura ordinaria?

El motivo de la aparición de la factura simplificada fue la sustitución del ticket de compra por un justificante más completo que pudiera usarse a efectos fiscales. Sin embargo, en una factura simplificada no tienen que aparecer los mismos datos que en una factura ordinaria, por lo que esta última es más completa. Por eso la factura simplificada únicamente se usa hasta ciertas cantidades de dinero y en sectores específicos.

Otros tipos de facturas en España

  • Factura electrónica

En la actualidad muchos consumidores prefieren olvidarse de las típicas facturas de papel y prefieren recibir una factura electrónica en su correo electrónico o a través del uso de las redes sociales. Esto hace que se puedan archivar y localizar con mayor facilidad. También hay que recordar que el gobierno español impuso una ley en 2015 que obliga a los proveedores de los organismos públicos y a las grandes empresas a usar este tipo de factura.

  • Factura rectificativa

Una factura rectificativa es una segunda versión de una factura previa que se usa para corregir información de la factura original. La factura rectificativa solo se puede usar en situaciones permitidas por la legislación vigente. Por ejemplo, se puede emitir una de estas facturas cuando se presenta una devolución de productos o se aplican descuentos posteriores a la fecha de compra. La ley permite rectificar facturas hasta 4 años después de la fecha de emisión de la factura original indicando los motivos (una vez que se hace una factura rectificativa la original ya no tiene validez legal).

  • Factura recapitulativa

Este tipo de facturas son muy útiles cuando un cliente usa en varias ocasiones dentro de un mes natural los servicios o productos de una misma compañía. En vez de emitir varias facturas individuales se hace una factura recapitulativa que ahorra tiempo y recursos tanto al cliente como a la empresa.

  • Factura proforma

A diferencia de las facturas anteriores, la factura proforma no se firma, sella o se numera. Esto es debido a que no es una factura propiamente dicha. Se utiliza para informar al cliente sobre el precio de los servicios y/o productos que se ofrecen; es decir, como si fuera un presupuesto.

¿Cómo facturar?

A la hora de hacer una factura los autónomos y empresas españolas suelen elegir una de las siguientes tres opciones dependiendo del sector en el que se encuentre su negocio y preferencias personales:

  • Modelo de factura

En internet se puede conseguir diferentes modelos de facturas gratis, pero es muy importante fijarse en la plataforma digital que las ofrece para que se ajusten a lo que exige el Ministerio de Hacienda.

  • Servicios de contabilidad

Los empresarios que prefieren dedicar su tiempo a su negocio suelen usar los servicios de un contable o gestor.

  • Software de facturación

Es la opción preferida de los autónomos y pequeñas empresas ya que en poco tiempo pueden preparar, enviar y recibir sus facturas usando un software de facturación. Además de ajustarse a la legislación española, son muy fáciles e intuitivos de usar y más baratos que un gestor. Recuerda que también se pueden usar desde dispositivos iOS y Android.

Te recomendamos:

Billomat folgen: