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Patente: Qué es y cómo patentar una idea de negocios o producto

¿Qué es una patente?

Una patente es un conjunto de derechos exclusivos que un Estado le otorga al inventor de una nueva tecnología o de un producto. Estos se pueden explotar de forma comercial durante un tiempo limitado, a cambio de que se divulga la invención.

Cómo patentar una idea de negocio o marca
¿Tienes una buena idea de negocio? Antes de patentar una idea de negocio, debes averigüar primero si ya existe una patente para esta idea. Luego debes pensar en si la idea que quieres patentar es totalmente nueva en el mundo.

Diferencia entre patente y modelo de utilidad

El modelo de utilidad es un privilegio otorgado por el Estado al inventor como reconocimiento de la inversión y esfuerzos realizados a aquellas invenciones que consisten en una nueva forma, configuración o disposición de elementos de un artefacto, herramienta o mecanismo. En general podemos afirmar que son invenciones de carácter mecánico.

Como puedes ver, el modelo de utilidad y la patente son muy parecidos. Para que queden más claro los dos términos, vamos a enumerar cuáles son las diferencias entre ellos:

  • Los criterios del modelo de utilidad son menos estrictos que a los que están sujetos las patentes. Aunque en los dos casos se debe satisfacer el requisito de la novedad, en el modelo de utilidad son más flexibles. Se aplican innovaciones menores que en muchas ocasiones no cumplen los criterios para que sean una patente.
  • Además, la invención que se protege en el modelo de utilidad tiene que ser nueva y tener aplicación industrial.
  • El modelo de utilidad solo contempla invenciones de productos y no de proceso, mientras que la patente de invención contempla las dos.
  • El período de protección del modelo de utilidad es más corto que el de las patentes. Tampoco existe la posibilidad de ampliarlo o renovarlo. En España es de 10 años. El de la patente es de 20 años. Eso sí, en el momento de conceder el modelo de utilidad es más fácil y rápido, ya que normalmente la duración es de medio año.
  • Al ser más sencillo el proceso y tener una duración menor, también resulta más económico obtener y mantener modelos de utilidad.
  • Cualquiera puede presentar un modelo de utilidad, pero están adaptados para las PYME. De esta manera, se quiere incentivar que se efectúen mejoras menores en productos que ya existen o adapten los productos en cuestión.
  • Los modelos de utilidad no pueden ser invenciones que se refieran a procedimientos y que recaigan sobre la materia biológica y sobre sustancias y composiciones farmacéuticas.

¿Cuáles son los requisitos que existen para patentar una idea de negocios o un producto?

Primero de todo, te debe quedar claro que, aunque se tenga una gran idea de la que se quiere sacar provecho, no todo se puede patentar. Es por eso que hay unos prerrequisitos para que se pueda patentar tu idea de negocio, que son:

  • La idea que se quiere patentar tiene que ser totalmente innovadora, nueva o única.
  • Tiene que ser inventiva. Tiene que alejarse de las obviedades.
  • No debe resultar abstracta. Es decir, es imprescindible que se pueda aplicar.

¿Cómo enterarse de las patentes ya existentes?

Si ya tienes una idea que crees que se puede patentar, lo primero que tienes que hacer es buscar si realmente es tan nueva y que no haya nadie que la tenga.

Es por eso que si eres creador o inventor te serán de gran ayuda las bases de datos y buscadores que existen de patentes para ver si tu idea fue registrada con anterioridad. Si no lo está, tienes que dirigirte a la oficina de patentes que te corresponda para registrar el invento y evitar que sea copiado.

Las principales bases de datos en donde puedes encontrar las patentes ya registradas son:

  • Patentscope
  • Espacenet
  • Google Patents
  • Latipat
  • Lens

¿Cuáles son los trámites para patentar una idea de negocios o productos?

En este apartado te vamos a hablar de cuáles son los pasos a seguir para patentar una idea. Eso sí, debes saber que también puedes hacer lo mismo con marcas (registro de marca). Los pasos a seguir para las patentes son:

  1. Se tiene que definir muy bien la idea o el producto qué se quiere patentar, y también qué imagen y qué nombre de marca quieres atribuirle tras asegurarte que no hay otra igual en el mundo. Cuando lo tengas definido, debes realizar la solicitud de la patente en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Es imprescindible que tengas en orden todos los documentos que necesitas para justificar tu idea.
  2. A los 18 meses desde que se presenta la solicitud de la patente se hará pública. De la misma forma, tendrás medio año para decidir si quieres continuar con ésta y a qué países la quieres extender.
  3. El Registro de Patentes y Marcas va a decidir si tu invención y solicitud cumple con los requisitos del Convenio sobre la Patente Europea. Tres examinadores evaluarán tu solicitud y decidirán sobre el asunto. En el caso que lo consideren oportuno, te van a exigir modificaciones.
  4. En el momento en que los examinadores optan por conceder la patente y antes de pagar las tasas correspondientes de ésta, se va a publicar la decisión en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI). La patente es efectiva en el momento en qué se publique en el boletín.

¿Cuáles son los beneficios y los inconvenientes de las patentes?

Los principales beneficios de las patentes son:

  • Derechos de uso y explotación: es imprescindible que seas lo más específico posible y detallar los ingredientes, materiales y aspectos varios para no dejarte nada. De esta manera, la competencia no podrá robarte la idea.
  • Monopolio temporal y territorial: es una ventaja muy competitiva frente a la competencia que dura 20 años. Cuando expira este tiempo, pasa a considerarse de dominio público.
  • Posibilidad de rentabilidad: se puede ceder temporalmente el derecho de uso y protección a un tercero a cambio de una retribución económica.
  • Protección anticopia: nadie más podrás realizar o usar un producto o idea igual sin tu consentimiento.

Pero, no todo es tan bonito como parece. Algunas de las desventajas de las patentes son:

  • Se puede dar el caso en que actualizaciones del producto se retrasen por ser demasiado parecidas a la de una patente.
  • Si se quiere patentar a nivel internacional, los costes pueden ser muy elevados.
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