Finanzas   13.11.2019

¿Qué es la autocapitalización?

A la hora de fundar una empresa o un pequeño negocio, puede surgir la pregunta de cómo se puede financiar ésta al largo del tiempo. Existen diversas opciones, pero la que hoy queremos presentaros es la autocapitalización. Descubre en este artículo de Billomat:

  1. ¿Qué significa la autocapitalización?
  2. ¿Qué formas de autocapitalización existen?
  3. ¿Aparte de la autocapitalización, qué otros modos de financiación existen?
La autocapitalización como modo de financiación de empresas

Un modo de financiar tu empresa es la autocapitalización que se basa en los fondos propios. Esto, a su vez, permite a ti y a tu empresa ser menos dependiente de una financiación externa por terceros.

¿Qué significa la autocapitalización?

La autocapitalización es un modo de financiación que tienen las empresas sobre la base de fondos propios, el cual les permite ser menos dependientes de una financiación externa, como son los créditos bancarios, los préstamos o la contribución financiera de los socios.

Una de las consecuencias de la autocapitalización es que aumenta el dinero propio que hay en la empresa, es decir, el capital social. Al mismo tiempo, se reduce el nivel de endeudamiento.

¿Qué formas de autocapitalización existen?

Los dos principales tipos de autocapitalización que existen son:

  • Mínima distribución de dividendos: significa que la compañía no reparte las ganancias que ha conseguido, ya que éstas se destinan para las propias arcas de la empresa, por lo que se suma al capital social. En otras palabras, los propietarios de la empresa deciden reinvertir las ganancias. De esta manera, se puede utilizar para comprar maquinaria necesaria u otros aspectos como el hacer un plan comercial. Cuando se toma esta decisión, los accionistas no van a recibir los ingresos en ese momento, aunque a la larga puede resultar muy beneficial.
  • Políticas de endeudamiento mínimo: la empresa intenta no solicitar más financiamiento a terceros como es el caso de los bancos. Una de las principales ventajas es que no aumentan los gastos financieros, es decir, los pagos de intereses. Eso sí, se debe tener en cuenta que, cuando los intereses son mayores, menores son las ganancias que se consiguen antes de la contribución tributaria, por lo que los tributos que quedan pendientes son más bajos. Pero, uno de los problemas de tener un nivel alto de endeudamiento es que se tendrá menos efectivo para cumplir con los impuestos de la empresa.

Las dos formas de autocapitalización se pueden hacer a la vez o solo utilizar una. Para que lo veas más claro, a continuación, te vamos a poner un ejemplo.

Imagina que una empresa tiene un beneficio neto en el último ejercicio de 1.000€. Una diferencia que se hace con meses anteriores es que en este periodo se decide no dar los dividendos.  De esta manera, los beneficios se utilizan para comprar máquinas por un valor de 500€ y el resto se deja para que sume en el capital social de la empresa. Como puedes ver, la compañía no tiene que pedir financiamiento externo y puede comprar lo que necesita, aparte de tener dinero en efectivo para acometer cualquier gasto en el futuro.

¿Aparte de la autocapitalización, qué otros modos de financiación existen?

Ahora que ya conoces la autocapitalización, te vamos a enseñar otras formas que existen de financiación:

  • Los proveedores: lo normal es que las mercancías que la empresa vende no se paguen de forma inmediata, sino que a corto plazo. Las compañías acostumbran a pagar las facturas en 30, 60 o 90 días.
  • A partir de anticipos de clientes: son importes que se dan a los clientes en relación a los servicios o bienes que les ofrezcas. No es todo el monto de la factura, pero es un avance que puede servir para acometer gastos inminentes.
  • Préstamos a corto plazo: son préstamos que se piden a corto plazo que acostumbran a vencer en menos de un año. Normalmente las empresas tiene una póliza para poder solicitar dinero de forma fácil (es decir, sin tanto papeleo). Otra opción es pedir créditos a las instituciones financieros poniendo como garantía letras de cambio o facturas.
  • Contratos de leasing: en estos una compañía consigue un activo cuando hace la opción de compro del alquiler que ha hecho.
  • Préstamos a largo plazo: en este caso se incluyen las hipotecas sobre bienes inmuebles que tiene la empresa o muebles. También hay las subvenciones que se tienen que devolver a la administración pública.
  • Bonos: las compañías grandes pueden emitir éstos. Además, los bonos tienen un interés que se acuerda antes. Son acciones habituales en los mercados financieros.
  • Bonos convertibles: bonos que se pueden transformar en acciones en el caso que los propietarios de la compañía lo quieran. Si no quieren que se conviertan en acciones, se puede coger el dinero si se necesita para pagar gastos.

Aparte de todas las formas de financiación que te hemos comentado, también existe el patrimonio neto. Aquí es donde se puede encontrar las subvenciones, reservas y capital social (que son las participaciones y las acciones):

  • Ayudas y subvenciones: es el dinero que dan las administraciones públicas. Se utiliza para financiar una compañía en el caso que cumpla las condiciones. Hay todo tipo de subvenciones, desde la compra de nueva maquinaria a las I+D. Si no se aplican en un solo ejercicio y no se tienen que devolver, son parte del neto.
  • Reservas: son beneficios que se consiguieron antes. Su principal propósito es el de utilizarlo en caso necesario. Puede que las empresas estén sujetas legalmente a reinvertir parte del beneficio. En el caso de tratarse de préstamos, estos se tienen que devolver.
  • Acciones convertibles: los accionistas tienen el poder de recuperar el dinero que invirtieron antes del plazo que se puso en el caso que lo consideren necesario.
  • Acciones preferentes: estas dan más poder a tener unas ganancias mayores a sus propietarios que las corrientes.
  • Acciones sin derecho a voto: en este caso los propietarios no puedes escoger quién dirigirá la empresa o ir a la junta de accionistas. Eso sí, como contrapartida el dividendo que reciben es mayor.
  • Acciones corrientes: estas son partes del capital social. Quien tiene este tipo de acciones puede recibir los dividendos, además de tener derecho a voto en las juntas de accionistas.
Una vez que hayas fundado tu empresa, es imprescindible que lleves una buena contabilidad y facturación desde el comienzo, para siempre tener el control sobre tus ingresos y gastos. Con Billomat, te queremos facilitar algunas de las tareas que forman parte de la facturación: no solo puedes crear facturas, sino también te ayudamos a completarlas de manera casi automatizada. En un primer paso, indicas los datos necesarios de tu cliente, los tipos de impuesto que necesitarás y los demás detalles de factura en el programa. En un segundo paso, al crear la factura, solo hace falta que selecciones los datos ingresados previamente – y listo! Esto no solo funciona con las facturas, sino también con los demás documentos, como los presupuestos, recordatorios o facturas rectificativas. Si quieres, aprovecha nuestra oferta de probar Billomat gratuitamente por 60 días, antes de tomar una decisión. Probar gratis >>

Te recomendamos: 

Publicaciones relacionadas

También podría interesarte

Finanzas

Métodos de fidelización de clientes

Siempre pensamos que la prioridad en todo negocio es atraer nuevos clientes. Sin embargo, pocas empresas dedican tiempo y esfuerzos …
Finanzas

¿Qué es la doble imposición y cómo funciona?

Cuando se trata de pagar tributos, es muy importante que conozcas todas las imposiciones a las que puede estar sujeta …
Organización

Estado de cambios en el patrimonio neto de una empresa – …

En el 2007 con la modificación del Plan General de Contabilidad aprobada por el Real Decreto 1515/2007, se introdujo el …

Nosotros  la contabilidad

Folge Billomat auf Facebook

Síguenos en Facebook para:

  • Ebooks gratis
  • Artículos
  • Entrevistas con empresarios
  • Guías y hojas de cálculo gratuitas
Newsletter
Newsletter
Contacto
¡Síganos!
Tus configuraciones para los cookies de esta página web:

Selecciona cuál de los siguientes cookies la página web puede usar. Puedes cambiar los ajustes de nuevo en cualquier momento a través de nuestra política de privacidad.

Cambia tus preferencias de cookies con el control deslizante:
Necesario
Necesario
Estadísticas
Estadísticas
Confort
Confort
Targeting
Targeting